El Parador de Cuenca es uno de los alojamientos más espectaculares de Castilla-La Mancha. Ocupa el antiguo convento de San Pablo, del siglo XVI, encaramado sobre la hoz del río Huécar justo enfrente de las Casas Colgadas, y se une al casco antiguo por el puente de San Pablo. Dormir aquí es despertarse con una de las vistas más famosas de España al otro lado de la ventana. Te contamos su historia, cómo es por dentro, qué ver cerca y si merece la pena alojarse en él durante tu viaje por la Ruta del Quijote.
En resumen: el Parador de Cuenca es un hotel de cuatro estrellas instalado desde 1993 en el convento de San Pablo, fundado en 1523. Está frente a las Casas Colgadas, al otro lado de la hoz del Huécar, y tiene claustro acristalado, restaurante de cocina regional, piscina de temporada y aparcamiento. Cuenca está a 168 km de Madrid y a 96 km de Belmonte. Ve directo a su historia, a cómo es por dentro o a qué ver cerca.

Índice de contenidos
Historia del Parador de Cuenca
El edificio nació como convento de San Pablo, fundado en 1523 por Juan del Pozo, canónigo de la catedral de Cuenca, para los frailes dominicos. Se levantó fuera de la ciudad, sobre un promontorio rocoso al otro lado de la hoz del Huécar, frente al barrio de las Casas Colgadas. Su iglesia, obra de los hermanos Juan y Pedro de Alviz, combina una estructura gótica con decoración renacentista, y junto a ella se construyó el claustro, también del siglo XVI.
Tras siglos de vida religiosa, el convento se rehabilitó para convertirse en parador, y desde 1993 recibe huéspedes. El claustro, la antigua capilla y los muros de piedra se conservan, de modo que alojarse aquí es también una forma de conocer el patrimonio de la ciudad.

Cómo es el Parador de Cuenca
- Las vistas. Es su gran baza. Desde el parador, y desde muchas de sus habitaciones, se ven las Casas Colgadas, el casco antiguo y la hoz del Huécar. Si puedes, pide una habitación con vistas a la ciudad al reservar.
- Las habitaciones. Tiene 63, entre dobles, dobles superiores, una junior suite y una suite.
- El claustro. El antiguo claustro del convento está acristalado y se usa como espacio de exposiciones; en él se puede ver una serie de 42 lienzos del pintor Julián Casado.
- La cafetería en la capilla. La antigua capilla del convento se ha convertido en cafetería, un sitio con mucho encanto para tomar algo.
- El restaurante. Ofrece cocina regional, con platos tan conquenses como el morteruelo.
- La piscina. Hay una piscina exterior de temporada con vistas a la ciudad.
- Aparcamiento. Tiene aparcamiento exterior y garaje de pago, algo muy práctico en una ciudad de calles estrechas.
Ten en cuenta que no admite mascotas.

Reservar en el Parador de Cuenca
Parador de Cuenca
Cuenca

El Parador de Cuenca tiene más de 1.500 opiniones en Booking, y sus huéspedes destacan sobre todo el edificio y su emplazamiento frente a la ciudad. Los precios cambian mucho según la temporada y el tipo de habitación; entre semana y fuera de puentes es más fácil encontrar buenas tarifas. Tiene una nota de 8,8 sobre 10 en Booking.
Si está completo o buscas otra opción, aquí puedes ver todos los alojamientos en Cuenca. Y si quieres comparar con otros paradores de la zona, consulta nuestra guía de paradores de la Ruta del Quijote.
Qué ver cerca del Parador de Cuenca
Al salir del parador, el puente de San Pablo, una pasarela de hierro sobre la hoz del Huécar, lleva directamente al casco antiguo de Cuenca, declarado Patrimonio de la Humanidad. Al otro lado esperan las Casas Colgadas, con sus balcones de madera asomados al vacío, la catedral y la Plaza Mayor. Y si recorres la Mancha conquense, desde Cuenca tienes a mano el castillo de Garcimuñoz, a 66 km, el monasterio de Uclés, a 72 km, y el castillo de Belmonte, a 96 km.


Si quieres conocer la ciudad con guía, en Civitatis tienes visitas guiadas por el casco antiguo y excursiones por los alrededores.
Cuenca en el Quijote
En tiempos de Cervantes, Cuenca era famosa por sus tejidos de lana, y la novela lo recuerda dos veces. En las bodas de Camacho, Sancho se fija en el vestido de la novia y exclama que «la palmilla verde de Cuenca es terciopelo de treinta pelos». Y en el capítulo 33 de la segunda parte, ante la duquesa, suelta uno de sus refranes: «más calientan cuatro varas de paño de Cuenca que otras cuatro de límiste de Segovia».
Información práctica
| Dirección | Subida a San Pablo, s/n, Cuenca. |
| Cómo llegar | En coche. Desde Madrid, 168 km (1 h 40 min); desde Belmonte, 96 km (algo más de 1 h). A pie, desde el casco antiguo por el puente de San Pablo. |
| Categoría | Cuatro estrellas, 63 habitaciones. |
| Servicios | Restaurante, cafetería, piscina de temporada, aparcamiento y garaje de pago. |
| Mascotas | No se admiten. |
Preguntas frecuentes
En el antiguo convento de San Pablo, sobre la hoz del Huécar y frente a las Casas Colgadas. Se une al casco antiguo por el puente de San Pablo.
Desde 1993. El convento se fundó en 1523 para los frailes dominicos y conserva su claustro y su antigua capilla, hoy convertida en cafetería.
Sí, tiene aparcamiento exterior y garaje de pago.
No, el Parador de Cuenca no admite mascotas.
Foto de portada: rutadonquijote.es.
