El Quijote está lleno de frases que han pasado al habla de todos los días, muchas de ellas en boca de Sancho Panza y sus refranes, y otras en los discursos de don Quijote. Hemos reunido las frases del Quijote más conocidas, copiadas tal como aparecen en el texto original, con el capítulo en el que se encuentran, quién las dice y qué significan. Al final te contamos dos frases muy citadas que, en realidad, no están en la novela.
En resumen: las frases más famosas del Quijote son el arranque, «En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme» (Primera parte, capítulo 1), y el elogio de la libertad, «La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos» (Segunda parte, capítulo 58). Muchas otras son refranes que dice Sancho. Y «Ladran, luego cabalgamos» no aparece en ninguna parte de la novela.

Índice de contenidos
Las frases más famosas de don Quijote
1. «En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.» (I, 1). El comienzo más famoso de la literatura en español. Cervantes se niega a decir el pueblo, un misterio que repasamos en ¿cuál es el lugar de la Mancha?
2. «Del poco dormir y del mucho leer, se le secó el celebro, de manera que vino a perder el juicio.» (I, 1). Así explica el narrador la locura de Alonso Quijano, que pasaba las noches en vela leyendo libros de caballerías.
3. «Yo sé quién soy.» (I, 5). Lo responde don Quijote cuando su vecino, que lo recoge molido en el camino, le recuerda que no es ningún héroe de romance sino el señor Quijana. Una afirmación de identidad que se ha leído de mil maneras.
4. «Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro.» (I, 18). Don Quijote consuela a su escudero con una idea muy moderna: el valor de una persona depende de sus actos, no de su cuna.
5. «Con la iglesia hemos dado, Sancho.» (II, 9). Lo dice de noche en El Toboso, al topar con la iglesia del pueblo cuando busca el palacio de Dulcinea. Es el origen de la expresión «con la Iglesia hemos topado», que se usa con otro sentido. Te lo contamos en el artículo sobre Dulcinea del Toboso.
6. «La pluma es lengua del alma.» (II, 16). Forma parte de la conversación con el Caballero del Verde Gabán sobre la poesía: lo que alguien escribe refleja cómo es por dentro.
7. «El que lee mucho y anda mucho, vee mucho y sabe mucho.» (II, 25). Una frase que cualquier viajero podría hacer suya. Don Quijote la dice tras ver al mono adivino de maese Pedro.
8. «La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre.» (II, 58). Lo dice al salir del palacio de los duques, donde ha vivido rodeado de lujos pero sin sentirse libre. Es probablemente la frase más citada de la novela.
9. «Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo, y yo el más desdichado caballero de la tierra.» (II, 64). Su respuesta cuando el Caballero de la Blanca Luna lo derriba en Barcelona y le exige rendirse. Vencido y en el suelo, no renuncia a su dama.

10. «Cada uno es artífice de su ventura.» (II, 66). Lo reconoce el propio don Quijote ya derrotado, camino de casa: cada uno construye su suerte.
11. «En los nidos de antaño no hay pájaros hogaño: yo fui loco, y ya soy cuerdo.» (II, 74). En su lecho de muerte, cuando Sancho le anima a levantarse y salir al campo vestidos de pastores, don Quijote responde que el tiempo de las aventuras ha pasado.
Refranes y frases de Sancho Panza
Sancho habla a base de refranes, a menudo encadenados y a destiempo, para desesperación de su amo. Estos son algunos de los más conocidos:
12. «Donde una puerta se cierra, otra se abre.» (I, 21). Aunque es un refrán, aquí lo dice don Quijote: si los batanes fueron un chasco, ahora le llega la ocasión del yelmo de Mambrino.
13. «Bien predica quien bien vive.» (II, 20). La respuesta de Sancho cuando su amo le dice que podría ser un buen predicador: el ejemplo vale más que los sermones.
14. «Cada uno es como Dios le hizo, y aun peor muchas veces.» (II, 4). Sancho la suelta al defenderse de lo que se cuenta de él en la Primera parte.
15. «Dime con quién andas, decirte he quién eres.» (II, 10). Sancho reflexiona a solas, camino de El Toboso, y se da cuenta de que si su amo está loco, él no le va a la zaga por seguirlo.
16. «Al buen callar llaman Sancho.» (II, 43). Sancho tiene cuatro refranes en la punta de la lengua y presume de callárselos. Don Quijote le responde que él no es «buen callar, sino mal hablar y mal porfiar».
17. «Cada oveja con su pareja, y nadie tienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.» (II, 53). Lo dice Sancho al dejar el gobierno de la ínsula Barataria: cada uno debe quedarse en el lugar que le corresponde.
18. «Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano.» (II, 57). Sancho sale del gobierno igual de pobre que entró, y presume de ello con la conciencia tranquila.
Consejos y frases para la vida
Antes de que Sancho vaya a gobernar la ínsula, don Quijote le da una serie de consejos que se cuentan entre las páginas más sensatas de la novela:
19. «Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.» (II, 43). Un consejo de dieta que sigue vigente cuatro siglos después.

20. «La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.» (II, 10). Lo dice el narrador al defender que cuenta la historia tal como fue, aunque parezca increíble.
Y una más, por si te quedas con ganas: «Paciencia y barajar» (II, 23), lo que responde el caballero Durandarte en las visiones de don Quijote en la Cueva de Montesinos. Es decir, aguantar y seguir jugando la partida.
Frases que no están en el Quijote
«Ladran, Sancho, señal que cabalgamos» (o «ladran, luego cabalgamos») es seguramente la frase más atribuida al Quijote, y no aparece en ninguna de sus dos partes. Tampoco existe tal cual «Con la Iglesia hemos topado, Sancho»: lo que dice don Quijote es «Con la iglesia hemos dado, Sancho», y se refiere literalmente al edificio de la iglesia de El Toboso, no a ningún poder.
Si quieres situar todas estas frases en su contexto, en nuestro resumen del Quijote tienes las tres salidas del caballero, capítulo a capítulo, con un mapa de los escenarios que todavía se pueden visitar en La Mancha.
Qué edición del Quijote leer
- Edición de la Real Academia Española: el texto completo, preparado por Francisco Rico, con notas que aclaran las palabras y referencias de la época. La mejor opción para leer la novela entera.
- Edición escolar adaptada por Arturo Pérez-Reverte: una versión abreviada que publica la Real Academia, pensada para jóvenes o para una primera lectura.
- Versión en español actual de Andrés Trapiello: la novela completa contada en el castellano de hoy, para quien prefiere leerla sin notas.
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Preguntas frecuentes
El comienzo: En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme. Muy cerca está el elogio de la libertad de la Segunda parte: La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos.
No. Aunque se cita a menudo como del Quijote, la frase ladran, Sancho, señal que cabalgamos no aparece en ninguna de las dos partes de la novela.
En el capítulo 58 de la Segunda parte, don Quijote dice: La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Del capítulo 9 de la Segunda parte del Quijote, aunque la frase original es con la iglesia hemos dado, Sancho. Don Quijote la dice al encontrarse de noche con la iglesia de El Toboso mientras busca el palacio de Dulcinea.
Imagen de portada: ilustración de una edición del Quijote de 1880-1883. Foto: Biblioteca de la Facultad de Derecho y Ciencias del Trabajo de la Universidad de Sevilla, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.
