Las bodas de Camacho son el gran banquete del Quijote: un novillo entero asándose en un olmo, ollas del tamaño de tinajas y una fiesta campestre con danzas. Pero la boda no sale como estaba previsto, porque el novio pobre, Basilio, tiene preparado un engaño para quedarse con la novia. En este artículo te contamos el episodio y cómo lo recuerda hoy Munera (Albacete), el pueblo que la tradición asocia con estas bodas.
En resumen: las bodas de Camacho ocupan los capítulos 19 a 21 de la Segunda parte. Camacho el rico va a casarse con Quiteria la hermosa, que ama a Basilio el pobre. En plena boda, Basilio finge atravesarse con un estoque y pide casarse con Quiteria antes de morir. Ella acepta, y entonces él se levanta: «¡No milagro, milagro, sino industria, industria!». La tradición sitúa las bodas en el paraje de Los Casares, en Munera, a 40 km de las lagunas de Ruidera.

Índice de contenidos
Qué pasa en las bodas de Camacho
Camacho el rico, Quiteria la hermosa y Basilio el pobre
Poco después de despedirse del Caballero del Verde Gabán, don Quijote y Sancho se cruzan con unos estudiantes y labradores que van a una boda. Les cuentan que se casan dos labradores: él, «el más rico de toda esta tierra», y ella, «la más hermosa que han visto los hombres». Ella es Quiteria la hermosa, de dieciocho años, y él Camacho el rico, de veintidós.
El problema es Basilio, un vecino de Quiteria que la quiere desde niño y al que ella también quería. Es habilidoso, buen músico y gran jugador de pelota, pero pobre, y el padre de Quiteria ha preferido casarla con el rico. Desde entonces, Basilio anda desesperado.
El banquete
Al llegar al prado de la boda, lo primero que ve Sancho es «espetado en un asador de un olmo entero, un entero novillo». Alrededor del fuego hay seis ollas tan grandes como medias tinajas, con carneros enteros dentro, y por todas partes liebres, gallinas, pan y vino en abundancia. Uno de los cocineros, al verlo mirar con tantas ganas, le saca de una olla tres gallinas y dos gansos y le dice que se desayune «con esta espuma», y que se lleve la cuchara y todo.
No es de extrañar que Sancho tome partido por Camacho. Cuando su amo defiende a Basilio, le responde con una de sus frases más famosas: «Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener».

El engaño de Basilio
Cuando los novios están a punto de casarse, aparece Basilio, clava en el suelo un bastón que esconde un estoque y se deja caer sobre él, aparentemente atravesado. Agonizando, pide una última gracia: casarse con Quiteria antes de morir, para irse de este mundo como su esposo. Todos ceden, porque parece cuestión de minutos, y el cura los casa.
Nada más recibir la bendición, Basilio se levanta de un salto y se saca el estoque. Algunos gritan «¡Milagro, milagro!», pero él responde: «¡No ‘milagro, milagro’, sino industria, industria!». La espada no le había atravesado el cuerpo, sino un tubo de hierro lleno de sangre que llevaba escondido. Los partidarios de Camacho echan mano a las espadas, y don Quijote se pone delante con su lanza: «Quiteria era de Basilio, y Basilio de Quiteria, por justa y favorable disposición de los cielos».
Al final Camacho se calma y deja que la fiesta siga como si nada. Basilio y Quiteria se marchan a su aldea y se llevan a don Quijote como invitado de honor. Sancho, en cambio, sale triste por dejar atrás las ollas, aunque se resarce comiendo tres días a costa de los novios. Justo después, don Quijote baja a la Cueva de Montesinos.
Munera, el pueblo de las bodas
La novela no da el nombre del pueblo de Quiteria, pero el episodio ocurre muy cerca de la Cueva de Montesinos y las lagunas de Ruidera, y la tradición lo sitúa en el paraje de Los Casares, en el término de Munera (Albacete). El pueblo apoya esa identificación en un vecino de la época, fray Antonio de Munera, que estuvo cautivo en Argel al mismo tiempo que Cervantes y fue rescatado en la misma expedición.
En Los Casares, junto a una ermita, hay un Centro de Interpretación de las Bodas de Camacho al aire libre, con paneles ilustrados sobre el episodio, la relación del pueblo con Cervantes y la gastronomía de la zona, y audioguías por código QR. Además, Munera celebra cada año unas jornadas de las Bodas de Camacho con teatro, música, juegos tradicionales y comida manchega.

Cómo llegar a Munera
| Desde Madrid | 238 km (aprox. 2 h 20 min) por la A-4 y la A-43. |
| Desde Ruidera | 40 km (aprox. 30 min) por la N-430. |
| Centro de Interpretación | Al aire libre, en el paraje de Los Casares, junto a la N-430. |
| Información | Ayuntamiento de Munera. |
Munera encaja bien con una visita a las lagunas de Ruidera y la Cueva de Montesinos, que es justo el orden en que los visita don Quijote. El resto de escenarios de la novela los tienes en el mapa de nuestro resumen del Quijote. Si quieres hacer noche por la zona, aquí puedes ver los alojamientos en Ruidera y sus lagunas.
Preguntas frecuentes
Es un episodio de la Segunda parte del Quijote, capítulos 19 a 21: la boda de Camacho el rico con Quiteria la hermosa, con un banquete enorme, que acaba cuando Basilio el pobre, enamorado de Quiteria, finge morir para casarse con ella.
Por el banquete de la novela, se usa para hablar de una celebración con muchísima comida y derroche. En el Quijote, el novio asa un novillo entero en un olmo y llena ollas del tamaño de tinajas con carneros enteros.
Se deja caer sobre un estoque escondido en un bastón y finge estar atravesado. Moribundo, pide casarse con Quiteria antes de morir, y cuando el cura los casa se levanta: el estoque había atravesado un tubo de hierro lleno de sangre. Él mismo lo resume: no milagro, sino industria.
La novela no da el nombre del pueblo, pero el episodio ocurre cerca de la Cueva de Montesinos. La tradición lo sitúa en el paraje de Los Casares, en Munera (Albacete), que tiene un centro de interpretación al aire libre y celebra cada año unas jornadas dedicadas a las bodas.
Imagen de portada: Las bodas de Camacho, de José Moreno Carbonero, dominio público, vía Wikimedia Commons.
