En su primera salida, don Quijote llega de noche a una venta que confunde con un castillo, vela sus armas junto a un pozo y el ventero lo arma caballero en una ceremonia de burla. Es uno de los episodios más divertidos de la novela, y la tradición lo sitúa en Puerto Lápice, donde hoy se puede visitar la Venta del Quijote. En este artículo te contamos qué dice el libro y cómo es la venta.
En resumen: la venta donde don Quijote es armado caballero aparece en los capítulos 2 y 3 de la Primera parte. Cervantes no dice dónde está, pero menciona Puerto Lápice como un lugar «muy pasajero» del camino, y la tradición identifica aquella venta con la actual Venta del Quijote, un edificio del siglo XVIII con patio manchego, restaurante y exposición sobre el Quijote. Está junto a la A-4, a 137 km de Madrid.

Índice de contenidos
Qué cuenta la novela
Recién convertido en don Quijote, Alonso Quijano sale de casa al amanecer y cabalga todo el día por el Campo de Montiel. Al anochecer ve una venta y, como todo lo que imagina se ajusta a sus libros, la toma por un castillo con sus torres y su puente levadizo. A la puerta hay dos mozas que van a Sevilla con unos arrieros, y él las trata como si fueran damas de la nobleza.
El ventero, un andaluz «de los de la playa de Sanlúcar», le sigue la corriente. Le dan de cenar abadejo, que en otras partes llaman truchuela, y don Quijote lo come convencido de que son truchas. Pero lo que de verdad le preocupa es no haber sido armado caballero todavía, porque sin esa ceremonia no puede entrar legítimamente en aventuras.
La vela de las armas
Don Quijote se arrodilla ante el ventero y le pide que lo arme caballero. El ventero acepta y le explica que en su «castillo» no hay capilla, así que las armas pueden velarse en el corral. Allí las coloca «sobre una pila que junto a un pozo estaba» y se pasea delante de ellas con la lanza. Cuando unos arrieros intentan apartar sus armas para dar de beber a las mulas, derriba al primero de un lanzazo y al segundo le abre la cabeza «por cuatro».

La ceremonia
Para acabar cuanto antes, el ventero trae «un libro donde asentaba la paja y cebada que daba a los arrieros» y, leyéndolo como si fuera una oración, le da a don Quijote la pescozada y el espaldarazo con su propia espada. Las dos mozas le ciñen la espada y le calzan la espuela, y don Quijote, agradecido, les pide que se llamen desde entonces doña Tolosa y doña Molinera. Ya armado caballero, se marcha de la venta sin pagar, y el ventero lo deja ir encantado de perderlo de vista.

¿Por qué Puerto Lápice?
La novela nunca dice dónde está esa primera venta, pero Puerto Lápice aparece dos veces en los primeros capítulos. Al empezar la primera salida, el narrador comenta que «autores hay que dicen que la primera aventura que le avino fue la del Puerto Lápice». Y después de los molinos de viento, don Quijote y Sancho toman «el camino del Puerto Lápice», porque allí, según el caballero, no podían faltar aventuras «por ser lugar muy pasajero».
Puerto Lápice era un paso del Camino Real entre Madrid y Andalucía, con ventas para arrieros y viajeros, y así se consolidó la tradición de que la venta del Quijote estaba allí. En la Venta del Quijote tiene su sede desde 1972 la Hermandad de Caballeros de Don Quijote, que mantiene vivo el recuerdo de la investidura.
La Venta del Quijote de Puerto Lápice
La venta actual es un edificio del siglo XVIII, levantado donde hubo ventas anteriores y restaurado. Conserva la arquitectura manchega tradicional: un patio central encalado y con soportales, galerías de madera, vigas vistas y muros blancos con zócalo de añil. Dentro hay un restaurante de cocina manchega, una exposición dedicada al Quijote con ediciones y objetos relacionados, piezas etnográficas y una tienda de productos de La Mancha.
Muy cerca está la Plaza de la Constitución, con sus soportales de madera pintados de almagre, y a las afueras del pueblo se conservan tres molinos de viento. Todo se ve en una hora, o algo más si te quedas a comer en la venta.

Información práctica
| Dirección | C/ El Molino, 2, Puerto Lápice (Ciudad Real). |
| Cómo llegar en coche | Desde Madrid, 137 km (aprox. 1 h 30 min) por la A-4. Desde Ciudad Real, 62 km. |
| Visita | La entrada al patio y a la exposición es libre. Para comer en el restaurante conviene reservar en el 620 88 77 14. |
| Información turística | Ayuntamiento de Puerto Lápice, tel. 926 576 041. |
Puerto Lápice es la última parada de nuestra ruta del Quijote en coche de 4 días, en la etapa de vuelta a Madrid, y queda a 23 km de Consuegra. Si quieres ver el resto de escenarios de la novela, los tienes en el mapa de nuestro resumen del Quijote.
Dónde dormir
La Tía Lola
Puerto Lápice, Ciudad Real

La casa rural La Tía Lola está frente a la Plaza de la Constitución, a pocos minutos a pie de la Venta del Quijote, y ofrece casas con dos dormitorios, una habitación estándar y una suite, todas con cocina y baño privado.
Preguntas frecuentes
En una venta que él toma por un castillo, en los capítulos 2 y 3 de la Primera parte. La novela no dice dónde estaba, pero la tradición la identifica con la Venta del Quijote de Puerto Lápice, un pueblo que Cervantes menciona como lugar muy pasajero del camino.
El ventero, un andaluz socarrón que le sigue la corriente. Usa como libro de oraciones el cuaderno donde apunta la paja y la cebada de los arrieros, le da la pescozada y el espaldarazo, y dos mozas de la venta le ciñen la espada y le calzan la espuela.
Sí. Está en Puerto Lápice, junto a la A-4 y a 137 km de Madrid. Es un edificio del siglo XVIII con patio manchego, restaurante, exposición sobre el Quijote y tienda de productos de La Mancha. El patio y la exposición se visitan libremente.
La Plaza de la Constitución, con soportales de madera pintados de almagre y una noria en el centro, el Ayuntamiento con la escultura de Cervantes, la parroquia del Buen Consejo y tres molinos de viento a las afueras.
Foto de portada: frankblacknoir, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
