El Parador de Almagro es una de las mejores bases para recorrer el Campo de Calatrava. Ocupa el antiguo convento franciscano de Santa Catalina, a pocos pasos de la Plaza Mayor y del Corral de Comedias, y es un laberinto tranquilo de patios, claustros y jardines. Dormir aquí es vivir Almagro desde dentro, en uno de sus edificios históricos.
En resumen: el Parador de Almagro es un hotel de cuatro estrellas abierto en 1979 en el convento de Santa Catalina, del siglo XVII. Tiene claustro, más de una docena de patios, una antigua bodega con tinajas convertida en bar, restaurante de cocina manchega, piscina de temporada y aparcamiento. Almagro está a 203 km de Madrid y a 28 km de Ciudad Real. Ve directo a reservar en el Parador de Almagro.

Índice de contenidos
Historia del Parador de Almagro
El edificio nació como convento de Santa Catalina, de frailes franciscanos. Lo mandó construir Jerónimo de Ávila y de la Cueva en memoria de su esposa, Catalina de Sanabria. Las obras comenzaron en 1603 y se prolongaron durante unos catorce años, y los frailes lo habitaron desde 1612. Es un conjunto renacentista de ladrillo y mampostería, al que en el siglo XVIII se añadieron dos capillas barrocas.
Ya en el siglo XX, el convento se cedió para convertirlo en parador. Las obras de rehabilitación arrancaron en 1972 y el Parador de Almagro abrió sus puertas en 1979. La reforma respetó la estructura conventual: los patios, el claustro y la antigua bodega siguen ahí, ahora al servicio de los huéspedes.

Cómo es el Parador de Almagro
- Los patios. Es su gran seña de identidad. El parador se organiza en torno a más de una docena de patios, como el de los Arcos, el del Boj o el del Agua, además del claustro original del convento. Pasear por ellos al caer la tarde es uno de los placeres de alojarse aquí.
- Las habitaciones. Tiene más de 50, repartidas alrededor de los patios, con decoración de aire manchego.
- La bodega. La antigua bodega del convento conserva sus enormes tinajas de barro y hoy funciona como bar, un rincón con mucho encanto para tomar un vino de la tierra.
- El restaurante. Ocupa el antiguo refectorio, bajo un techo de madera, y ofrece cocina manchega con platos tan de la tierra como el pisto manchego.
- La piscina. Hay una piscina exterior de temporada rodeada de jardín y sombra, muy agradecida en verano.
- Aparcamiento. Tiene aparcamiento propio, algo práctico para quien recorre la zona en coche.


Reservar en el Parador de Almagro
Parador de Almagro
Almagro

El Parador de Almagro tiene más de 800 opiniones en Booking, y sus huéspedes destacan sobre todo el edificio, sus patios y la tranquilidad que se respira dentro. Tiene una nota de 9,1 sobre 10 en Booking.
Si está completo o buscas otra opción, aquí puedes ver todos los alojamientos en Almagro. Y si quieres comparar con otros paradores de la zona, consulta nuestra guía de paradores de la Ruta del Quijote.
Qué ver cerca del Parador de Almagro
Desde el parador se llega andando en pocos minutos a la Plaza Mayor, con sus galerías acristaladas pintadas de verde, y al Corral de Comedias, el único del Siglo de Oro que conserva su estructura original y sigue en uso. Cada mes de julio, el Festival Internacional de Teatro Clásico llena la ciudad de funciones, y el parador es un alojamiento muy buscado esas semanas, así que conviene reservar con tiempo. En nuestra guía de lugares que ver en Almagro tienes el resto de imprescindibles.
Almagro fue la sede de la Orden de Calatrava, y a 37 km se alza el espectacular castillo de Calatrava la Nueva, junto a Aldea del Rey. También quedan cerca Ciudad Real, a 28 km, y Valdepeñas, a 39 km, con sus bodegas.
Si quieres conocer la ciudad con guía, en Civitatis tienes visitas guiadas por Almagro y su Corral de Comedias.
Almagro y el teatro en el Quijote
Almagro es la capital del teatro clásico, y Cervantes, gran aficionado a las tablas, llevó el mundo de las compañías de comedias a su novela. En el capítulo 11 de la segunda parte, don Quijote se cruza en un camino de La Mancha con una carreta cargada de actores vestidos de Muerte, Ángel, Emperador y Demonio. El que hace de diablo le explica que son «recitantes de la compañía de Angulo el Malo», que van de pueblo en pueblo representando el auto de Las Cortes de la Muerte. Compañías como esa eran las que actuaban en corrales como el de Almagro.
Información práctica
| Dirección | Ronda de San Francisco, 31, Almagro (Ciudad Real). |
| Cómo llegar | En coche. Desde Madrid, 203 km (2 h 11 min); desde Ciudad Real, 28 km (31 min); desde Valdepeñas, 39 km (38 min). |
| Categoría | Cuatro estrellas, más de 50 habitaciones. |
| Servicios | Restaurante, bar en la antigua bodega, piscina de temporada, jardines y aparcamiento. |
| Mejor época | Primavera y otoño. En julio, durante el Festival de Teatro Clásico, conviene reservar con mucha antelación. |
Preguntas frecuentes
En la Ronda de San Francisco, 31, dentro del casco urbano de Almagro, a pocos minutos a pie de la Plaza Mayor y del Corral de Comedias.
El antiguo convento franciscano de Santa Catalina, levantado a comienzos del siglo XVII. Conserva su claustro, numerosos patios y la antigua bodega con grandes tinajas.
Desde 1979. El convento se rehabilitó durante los años setenta y abrió como Parador de Turismo ese año.
Sí. Tiene piscina exterior de temporada rodeada de jardín y aparcamiento propio.
Foto de portada: Luis Alfonso Escudero, CC BY-SA 3.0 ES, vía Wikimedia Commons.
