El Parador de Manzanares tiene una historia única en la red de Paradores: nació en 1931 como el primer albergue de carretera de España, un refugio moderno para los primeros viajeros que cruzaban La Mancha en automóvil. Hoy es un hotel tranquilo, rodeado de jardines y con piscina, muy bien situado para recorrer el Campo de Calatrava, las Tablas de Daimiel o las Lagunas de Ruidera.
En resumen: el Parador de Manzanares es un hotel de cuatro estrellas junto a la autovía A-4, en el kilómetro 175. Abrió en 1931 como primer albergue de carretera del país, diseñado por Carlos Arniches y Martín Domínguez, y desde 1980 forma parte de la red de Paradores. Tiene unas 50 habitaciones, jardín, piscina de temporada, restaurante de cocina manchega y aparcamiento. Está a 177 km de Madrid y es una parada cómoda en el viaje hacia Andalucía. Ve directo a reservar en el Parador de Manzanares.

Índice de contenidos
Historia: el primer albergue de carretera de España
A finales de los años veinte, el Patronato Nacional de Turismo convocó un concurso para crear una red de albergues de carretera: pequeños hoteles estandarizados, repartidos por las grandes rutas, donde los automovilistas pudieran comer, dormir y repostar. Se presentaron más de sesenta arquitectos y ganaron dos jóvenes, Carlos Arniches y Martín Domínguez, con un edificio moderno y funcional.
El de Manzanares fue el primero en abrir, el 12 de marzo de 1931, en el kilómetro 175 de la carretera de Madrid a Cádiz. Tenía ocho habitaciones, comedor circular con una gran chimenea, surtidor de gasolina, pequeño taller y hasta una clínica de urgencia. Era, en la práctica, lo que hoy llamaríamos un motel.
Por sus mesas pasaron toreros, actores y escritores. Ignacio Sánchez Mejías se alojó aquí en 1934, antes de la cogida en la plaza de Manzanares que inspiró el Llanto de García Lorca, y el 21 de julio de 1981 el edificio acogió la reunión que aprobó el primer borrador del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. Tras varias ampliaciones, el albergue cerró en 1979 y reabrió en 1980 ya como Parador de Turismo.

Cómo es el Parador de Manzanares
- El edificio. Fachadas encaladas con zócalos de color, galerías y balcones de madera y detalles en azul, al estilo de la arquitectura tradicional manchega.
- Los restos del albergue. Conserva la chimenea y la barra de bar originales de 1931 y la planta circular del antiguo comedor, un pequeño museo de la historia del turismo en España.
- Las habitaciones. Tiene unas 50, muchas con terraza o balcón hacia el jardín.
- El restaurante. Ocupa el antiguo comedor redondo y ofrece cocina manchega: migas, pisto, caldereta de cordero o platos con azafrán de La Mancha.
- El jardín y la piscina. Amplias zonas verdes con piscina exterior de temporada y zona infantil, muy agradecidas para viajar con niños.
- Aparcamiento. Tiene aparcamiento propio, algo lógico en un hotel que nació para los viajeros en coche.

Reservar en el Parador de Manzanares
Parador de Manzanares
Manzanares

El Parador de Manzanares tiene más de 1.100 opiniones en Booking, y es uno de los paradores más asequibles de la red. Sus huéspedes valoran sobre todo la tranquilidad, el jardín y lo práctico de su ubicación junto a la autovía. Tiene una nota de 8,5 sobre 10 en Booking.
Si está completo o buscas otra opción, aquí puedes ver todos los alojamientos en Manzanares. Y si quieres comparar con otros paradores de la zona, consulta nuestra guía de paradores de la Ruta del Quijote.
Qué ver cerca del Parador de Manzanares
En el propio Manzanares merece la pena el Museo del Queso Manchego, ideal para saber más sobre el queso manchego. Y el parador está en el centro de una zona llena de visitas:
- Tablas de Daimiel, a 25 km: el gran humedal de La Mancha, con pasarelas entre carrizales.
- San Carlos del Valle, a 28 km, con su plaza barroca.
- Valdepeñas, a 35 km, con sus bodegas y su vino de denominación de origen propia.
- Puerto Lápice, a 40 km, con su venta del Quijote.
- Almagro, a 42 km, con su Corral de Comedias y el Parador de Almagro.
- Lagunas de Ruidera, a 55 km.
Manzanares, el camino real y el Quijote
El albergue se levantó junto a la carretera de Madrid a Andalucía, heredera del viejo camino real que en tiempos de Cervantes cruzaba La Mancha de venta en venta. Por ese mismo camino avanza don Quijote en el capítulo 8 de la primera parte, cuando, tras la aventura de los molinos, él y Sancho siguen «el camino del Puerto Lápice», porque allí no era posible dejar de hallar aventuras «por ser lugar muy pasajero». A 40 km al norte, en Puerto Lápice, la tradición sitúa la venta donde don Quijote fue armado caballero. El Parador de Manzanares es, en cierto modo, la versión moderna de aquellas ventas para viajeros.
Información práctica
| Dirección | Autovía de Andalucía (A-4), km 175, Manzanares (Ciudad Real). |
| Cómo llegar | En coche, por la A-4. Desde Madrid, 177 km (1 h 50 min); desde Valdepeñas, 35 km (26 min); desde Almagro, 42 km (40 min). |
| Categoría | Cuatro estrellas, unas 50 habitaciones. |
| Servicios | Restaurante, bar, jardín, piscina de temporada, zona infantil y aparcamiento. |
| Ideal para | Hacer una parada en el viaje entre Madrid y Andalucía, viajar con niños o usarlo de base para el Campo de Calatrava y Ruidera. |
Preguntas frecuentes
Junto a la autovía de Andalucía (A-4), en el kilómetro 175, a la entrada de Manzanares (Ciudad Real). Está a 177 km de Madrid.
Porque nació en 1931 como el primer albergue de carretera de España, una especie de primer motel pensado para los viajeros en coche. Conserva la chimenea y la barra de bar originales de aquel albergue.
Sí, tiene piscina exterior de temporada en el jardín, además de zona infantil y aparcamiento.
Las Tablas de Daimiel a 25 km, Valdepeñas a 35 km, Puerto Lápice y su venta del Quijote a 40 km, Almagro a 42 km y las Lagunas de Ruidera a 55 km.
Foto de portada: GsusLopez, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
