El casco antiguo de Cuenca está encaramado en lo alto de una peña, entre las hoces de los ríos Júcar y Huécar, con casas que se asoman al vacío y una catedral gótica en su plaza mayor. Su ciudad histórica fortificada es Patrimonio de la Humanidad desde 1996. A media hora está la Ciudad Encantada, un laberinto de rocas calizas modeladas por la erosión.
Lo imprescindible de Cuenca son las Casas Colgadas (con el Museo de Arte Abstracto Español dentro), el puente de San Pablo, la catedral y la Plaza Mayor, la calle Alfonso VIII, la Torre de Mangana y los miradores del barrio del Castillo sobre las dos hoces. Para el casco antiguo basta con un día, o incluso con una mañana. Si hay un segundo día, lo más recomendable es dedicarlo a la Ciudad Encantada, a media hora en coche, y a otros rincones de la Serranía.

Lo imprescindible de Cuenca
1. Las Casas Colgadas
Son el símbolo de la ciudad. Estas casas medievales se construyeron al borde mismo del precipicio, con balcones de madera volados sobre la hoz del Huécar. Hubo muchas más, pero hoy se conservan tres, la Casa de la Sirena y las dos Casas del Rey. La mejor vista de conjunto se tiene desde el puente de San Pablo y desde el otro lado de la hoz, junto al parador.
2. El Museo de Arte Abstracto Español
Dentro de las Casas Colgadas está uno de los museos más singulares del país, abierto en 1966 y gestionado por la Fundación Juan March. Reúne obras de los grandes nombres de la abstracción española (Zóbel, Torner, Rueda, Saura, Chillida, Tàpies) en salas de madera y piedra con ventanas abiertas a la hoz.
Horario y entrada. La entrada es gratuita. Abre de martes a viernes y festivos de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00, los sábados de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 y los domingos de 10:00 a 14:30; los lunes cierra. Antes de ir, confirma el horario en la web de la Fundación Juan March.
3. El puente de San Pablo
Este puente de hierro y madera cruza la hoz del Huécar desde el casco antiguo hasta el antiguo convento de San Pablo, hoy Parador de Cuenca. Se inauguró en 1903, en el lugar de un puente de piedra del siglo XVI que acabó hundiéndose. Mide unos 100 metros de largo y, en su punto más alto, el río queda a unos 60 metros por debajo. No es un paseo para quien tenga vértigo, pero las vistas de las Casas Colgadas compensan.

4. La catedral de Santa María y San Julián
Fue, junto con la de Ávila, la primera catedral gótica de Castilla. Se empezó a finales del siglo XII, pocos años después de que Alfonso VIII conquistara la ciudad. Se nota la influencia normanda que llegó a la corte con su esposa, Leonor de Plantagenet. La fachada que se ve hoy es neogótica, rehecha después de que la torre del Giraldo se derrumbara en 1902. Dentro destacan las vidrieras abstractas, diseñadas por artistas como Gustavo Torner, Gerardo Rueda y Bonifacio Alfonso.
Horario y precio. La entrada general cuesta 5,50 € (4,50 € la reducida) y la conjunta, con el triforio, el Museo Tesoro y la iglesia y torre de San Pedro, 10,50 €. Abre todos los días a las 10:00; cierra a las 19:30 de julio a octubre y, el resto del año, de domingo a viernes a las 17:30 (de noviembre a marzo) o a las 18:30 (de abril a junio); los sábados y festivos, a las 19:30. Las celebraciones religiosas pueden cambiar el horario, así que conviene confirmarlo en la web oficial de la catedral.

5. La Plaza Mayor
Es el corazón del casco antiguo, una plaza alargada e irregular presidida por la catedral, con casas de colores y el Ayuntamiento, un edificio barroco con tres arcos por los que pasa la calle. Es un sitio estupendo para sentarse en una terraza a tomar algo.

6. La calle Alfonso VIII y los rascacielos de San Martín
La calle que sube hasta la Plaza Mayor está flanqueada por casas de fachadas de colores. Por detrás, sobre la hoz del Huécar, esas mismas casas tienen muchos más pisos. Son los llamados rascacielos de San Martín, edificios que aprovechan el desnivel de la roca y que, vistos desde abajo, superan las diez alturas.
7. La Torre de Mangana
Esta torre de vigilancia, con el reloj de la ciudad, se levanta en una plaza del casco antiguo con buenas vistas sobre la ciudad baja. Es un buen punto para orientarse y una parada fácil en el paseo entre la Plaza Mayor y la parte baja del casco.

8. El barrio del Castillo y los miradores
En lo más alto del casco antiguo quedan restos del castillo y de la muralla, con el arco de Bezudo como entrada. Desde aquí se asoma uno a las dos hoces a la vez: la del Huécar, con las Casas Colgadas y el parador, y la del Júcar, más verde. Al atardecer es cuando más luce.

9. Otros museos
Cuenca tiene varios museos más: el Museo Diocesano, junto a la catedral, con dos obras de El Greco; la Fundación Antonio Pérez, en un antiguo convento de carmelitas, con arte contemporáneo; el Espacio Torner, en la iglesia de San Pablo; el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha y el Museo Paleontológico, dedicado a los dinosaurios hallados en la provincia.

Qué ver en Cuenca en un día
El casco antiguo es pequeño pero empinado, así que conviene ir con calzado cómodo y tomárselo con calma. Una propuesta para un día:
- Mañana. Subida por la calle Alfonso VIII hasta la Plaza Mayor y visita a la catedral. Después, Casas Colgadas y Museo de Arte Abstracto.
- Mediodía. Cruce del puente de San Pablo para ver las Casas Colgadas desde enfrente y comida en el casco antiguo. Es buen momento para probar el morteruelo, el plato más típico de la ciudad.
- Tarde. Paseo hasta el barrio del Castillo y sus miradores, bajada por la Torre de Mangana y, si queda tiempo, alguno de los otros museos.
Visitas guiadas y excursiones
Para ver Cuenca con guía hay opciones para todos los bolsillos:
- Free tour por Cuenca. Dos horas por el casco antiguo; se paga la voluntad al guía. Es la actividad más reservada de la ciudad.
- Tour nocturno, de dos horas, por unos 7 €, con las leyendas del casco iluminado.
- Visita guiada por la Ciudad Encantada, de hora y media, por unos 15 €.
- Excursión a la Ciudad Encantada y el nacimiento del río Cuervo, de día completo y con transporte desde Cuenca, desde unos 55 €. La opción más cómoda para quien no lleva coche.
Qué ver en los alrededores de Cuenca
La Ciudad Encantada
A una media hora en coche de Cuenca, en la Serranía, la erosión del agua y el viento ha esculpido en la roca caliza formas que parecen animales, barcos o setas gigantes, con nombres como el Tormo Alto, el Tobogán o los Barcos. Se recorre a pie por un sendero señalizado de algo menos de una hora y media. Es el paraje más visitado de la provincia; todos los detalles, en nuestra guía de la Ciudad Encantada.

El Ventano del Diablo y la Serranía
De camino a la Ciudad Encantada, a unos 25 minutos de Cuenca, el Ventano del Diablo es un mirador natural abierto en la roca sobre la hoz del Júcar. Más lejos, a unos 80 km, el nacimiento del río Cuervo ofrece un paseo corto entre cascadas y musgo, que luce sobre todo en primavera. Muy cerca de Villalba de la Sierra están los Callejones de Las Majadas, un laberinto de rocas gratuito. Hacia el norte queda la laguna de Uña.
Monasterios y castillos de la Mancha conquense
Hacia el oeste y el sur, Cuenca enlaza con la Ruta del Quijote: el monasterio de Uclés, a 72 km, la ciudad romana de Segóbriga, a pocos kilómetros de Uclés, el castillo de Garcimuñoz, a 66 km, el castillo y el pueblo de Belmonte, a 96 km, y el castillo de Alarcón, sobre una hoz del Júcar.
Cuenca en el Quijote
En tiempos de Cervantes, Cuenca era famosa por sus paños de lana, que el Quijote menciona dos veces. En las bodas de Camacho, Sancho se fija en el vestido de la novia y exclama que «la palmilla verde de Cuenca es terciopelo de treinta pelos». Y en el capítulo 33 de la segunda parte suelta ante la duquesa uno de sus refranes: «más calientan cuatro varas de paño de Cuenca que otras cuatro de límiste de Segovia».
Consejos para visitar Cuenca
- Aparcar. El casco antiguo tiene calles estrechas y muy poco sitio. Lo más cómodo es dejar el coche en la ciudad baja o en los aparcamientos de las afueras del casco y subir a pie o en autobús urbano, que llega hasta la Plaza Mayor.
- Cuándo ir. En primavera y otoño la ciudad y la Serranía están en su mejor momento. La Semana Santa de Cuenca (de Interés Turístico Internacional) y su Semana de Música Religiosa llenan la ciudad. Si coincide, hay que reservar alojamiento con mucha antelación.
- Cuánto tiempo. Lo ideal es un fin de semana, con un día para el casco antiguo y otro para la Ciudad Encantada y la Serranía.
Dónde dormir en Cuenca

Dormir en el casco antiguo permite ver la ciudad iluminada de noche y madrugar sin coches; en la ciudad baja es más fácil aparcar y los precios son más bajos. Tienes las mejores opciones de cada zona en nuestra guía de dónde dormir en Cuenca, el Parador de Cuenca frente a las Casas Colgadas o, para ver todo lo disponible en tus fechas, todos los alojamientos de Cuenca.
Preguntas frecuentes
Las Casas Colgadas sobre la hoz del Huécar, vistas desde el puente de San Pablo, la catedral, la Plaza Mayor y los miradores del barrio del Castillo sobre las dos hoces.
La calle Alfonso VIII, la Plaza Mayor y la catedral, las Casas Colgadas con el Museo de Arte Abstracto, el puente de San Pablo, el barrio del Castillo y la Torre de Mangana.
La Ciudad Encantada, a una media hora en coche; el Ventano del Diablo, sobre la hoz del Júcar; el nacimiento del río Cuervo; y, hacia la Mancha, el monasterio de Uclés y los castillos de Belmonte, Garcimuñoz y Alarcón.
Desde 1996. La Unesco reconoció la ciudad histórica fortificada de Cuenca por su conjunto medieval adaptado a la roca, con las Casas Colgadas como ejemplo más conocido.
En la ciudad baja o en los aparcamientos de las afueras del casco antiguo. Desde allí se sube a pie o en autobús urbano hasta la Plaza Mayor.
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Para seguir el viaje, nuestra Ruta del Quijote en coche, qué ver en Belmonte y la guía de paradores de la ruta.
Foto de portada: rutadonquijote.es.
